Lo básico, bien hecho (casi nada)

 Un amigo (gracias, Toni) me envió esta imagen hace un tiempo. Hoy -lo que son las cosas- la he visto como por casualidad. No creo yo en esas cosas. Lo digo porque estoy en un curso de retiro con chavales de 1º de Bachillerato, y la cosa viene como anillo al dedo. 

Porque un curso de retiro es, para quien no lo sepa, un invento de san Ignacio de Loyola (él los llamaba ejercicios espirituales, como aquí se puede leer), que sirve para lo que a él le sirvieron: para que él realizara su peregrinación en la búsqueda de la voluntad de Dios.  
¿Y? Que la voluntad de Dios tiene que ver con hacerse bueno, básicamente. Y que hacerse bueno tiene que ver con hacer lo básico bien hecho. Eso dice el lema de BIC. 

Pero hay más. Porque, como el propio anuncio sugiere, hace 50 años que el bolígrafo funciona como siempre. No ha habido que cambiarlo, porque ya se hizo bien.
Se habla de modo habitual de que los tiempos han cambiado y que las generaciones actuales bla, bla, bla.  Digo "bla, bla, bla" a propósito. 
Es cierto: los tiempos -las costumbres de los hombres, y la sociedad con ellas- han cambiado. Lo que no ha cambiado, sin embargo, es el hombre. 
Por eso, hoy día el hombre está peor que antes si esas costumbres -nuevas, sin duda- son ahora peores que antes: el hombre ha empeorado. 
O, si las nuevas costumbres -nuevas, si- son ahora mejores, el hombre será mejor que antes. 
Porque el hombre sigue siendo el mismo desde que lo es: hace muchos siglos. Es decir, que lo importante -con estas nuevas generaciones y con las viejas- consiste en llegar a ver lo básico de ser hombre y hacerlo bien. Poner a los tiempos como excusa es criminal. O torpe intelectualmente, como mínimo.

Pongamos ejemplos. 
Lo básico no está en tener móvil o no. Está en saber que el hombre es sociable, y que eso con lleva que tiene a comunicar lo bueno que lleva en su interior y en su exterior. 
Lo básico está en que los chicos -nuevos- reconozcan en su vida que buscan la verdad a toda costa, como hemos hecho siempre desde que somos bípedos.
Lo básico está en que esos mismos adolescentes -de la generación Z o como la llamen, dando importancia a matices- sepan que aquello que buscan con todas sus fuerzas se llama bien desde hace siglos. Y muchos han hablado de él. Y algunos han dado en el clavo, sobre todo con su vida. 
Lo básico está en que esos chavales aprendan que es la belleza lo que les gusta, y que no todo lo que llamamos por ese nombre lo es. 
Y en que sepan, por fin, que la diversión y la plenitud no son lo mismo. 
Los trascendentales y demás: verdad, bien, belleza, plenitud. Casi nada.

Lo básico, bien hecho. 

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